La Biblioteca: Cap.4: Los Dioses del Caos

Estándar

A continuación os traigo el capítulo 4 de la serie de artículos dedicados a las deidades de warhammer. En esta ocasión es el turno de los dioses del Caos. Este será el primero de una serie de artículos dedicados a ellos, puesto que hay demasiada información y cada dios debe ser tratado de manera independiente. Así pues, el primero será una visión general acerca de que son los Dioses del caos, mientras que los siguientes serán dedicados a cada uno de los 4 Hermanos Oscuros y un último artículo dedicado a los dioses menores del Caos. ¡Espero que os guste!

Capítulo 4: Los Dioses del Caos

chaos_star_and_gods_3205

Una Era de Oscuridad

Corren tiempos difíciles para el Imperio: sus habitantes son testigos del final de los tiempos y sienten el miedo en sus almas mientras se preguntan si Sigmar tendrá la fuerza (y el deseo) suficiente de protegerlos. Este miedo resulta comprensible debido a la maligna influencia del Caos en la tierra; el número de Hombres Bestia que acecha en los bosques es cada vez mayor, igual que los recién nacidos humanos con mutaciones y aberraciones físicas. Los más afortunados de entre los mutantes solo sufren mutaciones menores, apenas perceptibles, como membranas en los dedos de los pies, verrugas que supuran o cualquier otro tipo de anormalidad oculta y disfrazada. Sin embargo, hay mutaciones tan horribles y obvias que no es posible ocultarlas. Por esta razón, los mutantes se ven obligados a ocultar su secreto y llevar una vida de engaños, o prefieren huir a los bosques para unirse a otros marginados peligrosos.

En el campo, las bandas errantes de Hombres Bestia y mutantes acechan y atacan a las granjas aisladas y a las aldeas pequeñas. Se reúnen como proscritos y monstruos, ya que en estos grupos buscan a criaturas afines con las que compartir su destino. Entretanto, en pueblos y ciudades aumentan los rumores sobre recién nacidos con dos cabezas, de hombres de piel transparente y de la impotencia del Culto de Sigmar para evitarlo. La corrupción del Caos se extiende por la tierra y su poder hace tambalear incluso la fe de los más devotos. El Culto de Sigmar predica la destrucción total de todos los mutantes y deformes, y la intolerancia y la desconfianza hacia todos aquellos que tienen la marca del Caos.

slaanesh_cultist_by_jakemurray-d5kd1wo

Quizás no sorprenda por ello que los débiles de voluntad, temiendo la destrucción, han entregado su corazón a otra fuerza, una fuerza que les ofrece la protección que necesitan. Los Dioses Oscuros aceptan seguidores de buena gana procedentes de cualquier barrio o pueblo, y siempre agradecen la presencia de mentes y cuerpos dispuestos a doblegarse a su voluntad. En una época en la que el Imperio trata de recuperarse de las consecuencias de una guerra terrible y lucha desesperadamente por la supervivencia, los cultos secretos y los enemigos desleales del Imperio son más fuertes y peligrosos que nunca.

Pero, ¿Quiénes son estos dioses oscuros?

Tzeentch_Cult_summoning

Los Dioses del Norte: Culto y Adoración

Los humanos de las tierras del Norte rinden culto a un sinfín de dioses distintos y cada tribu posee sus propias deidades y espíritus, aunque todos ellos adoran a los cuatro grandes dioses del Caos y los consideran los maestros de los dioses menores. Estos dioses son adorados en el norte como entidades muy poderosas e inescrutables, que en cierto modo, resultan tan individuales e impredecibles como los propios mortales. Creen que tan poderosas criaturas se encuentran más allá del juicio moral de los simples humanos. Se considera que el deber de todo guerrero es honrar a los dioses y que los dioses tienen el poder de recompensar o destruir a los guerreros según sus caprichos divinos. Todo esto es incuestionablemente cierto para ellos hasta el punto de que discutir la certeza de dichas creencias equivaldría a discutir la existencia del sol o de la luna o de otras fuerzas de la naturaleza. En el sur suelen ser consideradas entidades diabólicas, donde aquellos que son demasiado incautos o carentes de escrúpulos venderán su alma condenándose eternamente a cambio de una fracción del poder divino y la gloria de los Dioses Oscuros.

board_dials-at-starting-position

Los cuatro grandes dioses del Caos son: Khorne, el Dios de la sangre, Nurgle, Señor de la Descomposición, Tzeentch, El Que Cambia las Cosas, y Slaanesh, el Príncipe Negro. Pero en el Norte también se les conoce con otros nombres y títulos diferentes, así como en los cultos de las tierras del sur, a causa de su carácter delictivo, enmascaran de forma pública la naturaleza o el nombre de su Oscuro Señor, para no ser prendidos y ajusticiados. Sin embargo, todas las tribus y cultos reconocen a los cuatro dioses independientemente del nombre que reciban y casi todas las tribus y cultos acogen a uno de ellos como su dios protector, el progenitor y mecenas de los suyos. Los dioses menores son tan numerosos que, más que a deidades, son espíritus o demonios, a menudo específicos de cada tribu o cultos. En muchos casos fueron una vez grandes héroes de la tribu, caudillos u otros individuos favorecidos por los dioses cuyas acciones fueron tan heroicas que, en lugar de morir, se convirtieron en inmortales y ahora viven junto al dios de su tribu en un estado de gloria perpetua.

winds_of_magic

Todos estos dioses disponen de sus propios hechiceros, lugares sagrados y templos, repartidos por todo el mundo, especialmente en el Norte, donde la presencia de los Dioses del Caos se hace más tangible.

Muchas tribus del Norte son nómadas y raras veces visitan sus templos: quizás una vez al año durante las ceremonias que se llevan a cabo para reverenciar al dios protector de su tribu. Aunque estos lugares sagrados permanezcan desocupados la mayor parte del tiempo, ningún hombre del Norte sería tan irrespetuoso o estúpido como para profanar un templo del Caos. Para los hombres del Norte y los cultos sus hechiceros y magísteres son una mezcla de sacerdotes y guerreros y los consideran los miembros más importantes de las tribus y cultos.

Dioses y Demonios

Los Dioses habitan en un reino hecho de energía pura y de poder informe que existe fuera del espacio y del tiempo. No se trata de un reino en su sentido literal ni tampoco es un lugar propiamente dicho, pero, como ningún mortal puede formar una imagen real de algo así, tenemos que pensar en ello como si fuese una especie de espacio paralelo o dimensión alternativa. De la misma manera, sus habitantes no son criaturas, puesto que no poseen cuerpos ni mentes tal y como los mortales lo entienden; son elementos de puro pensamiento y pura emoción, son conceptos e impulsos que no están regidos por ninguna forma ni ninguna razón. Tales entidades, por llamarlas de alguna forma, no son más que reflejos de las mentes subconscientes de los mortales, tan solo un espejo del conjunto confuso formado por la esperanza, la desesperación, la ira y el placer de dichos mortales.

realm-of-fractal-chaos-crtxr-rolando-burbon

De este modo, los dioses se hacen reales porque se forman en el subconsciente de los hombres. La idea de la existencia de los dioses los hace existir y les proporciona poder para hacer el bien y el mal. De las mentes de los hombres nacen espíritus de una variedad muy grande: unos son los esclavos de los poderes mayores, otros no poseen una posición muy concreta, por lo que se alimentan y a la vez sirven de alimento de otros todavía más grandes y poderosos. Todos estos espíritus no son más que el producto de los vicios y las virtudes de los mortales, de la fuerza y de la fragilidad de los mortales, desde el más grande hasta el más pequeño y desde el más noble al más ruin.

De estos dioses, los más grandes de todos son los cuatro llamados Los Dioses del Oscuros. Son las creaciones inadvertidas del subconsciente más poderoso de la humanidad, que podrían resumirse (de modo imperfecto), como la ira, la esperanza, la desesperación y el placer. Estos dioses son: Khorne, Dios de la Sangre, cuyos aullidos de furia retumban por el multiverso; Tzeentch, El Que Cambia las Cosas y Señor del Devenir del Tiempo y la magia; Nurgle, Señor de la Descomposición, cuyo putrefacto pellejo rezuma corrupción; y Slaanesh, el Príncipe Negro, ni hombre ni mujer y cuya belleza es tal que el simple hecho de verlo de reojo provoca la muerte de los mortales. Estos son los dioses mayores, de quienes los demás dioses son tan solo retazos o mezclas.

Cada uno de los Dioses Oscuros representa un gran poder en el plano de energía en el que habitan. Del mismo modo que los pensamientos inconscientes de los hombres son complejos y están interrelacionados, los Dioses del Caos son entidades complicadas, a menudo contradictorias, cuyas motivaciones no siempre son lógicas o coherentes. Al igual que los mayores miedos del hombre, los que siempre van acompañados de terrores menos intensos y de pequeñas molestias los Dioses oscuros son una amalgama de muchas ideas y conceptos diferentes, cada uno de los cuales posee su propia existencia subordinada al conjunto. Esta es la naturaleza de los demonios de los Dioses Oscuros: son a la vez parte de su señor y entidades independientes. Así podemos concebir que los temibles mastines de Khorne (los bestiales cazadores del Dios de la Sangre) son tanto servidores de Khorne como manifestaciones de su propio sentido implacable de la venganza.

Amnaich_the_Golden_by_MajesticChicken

La apariencia de los dioses y de los demonios en el mundo material no es la apariencia que estos demonios poseen en su propia existencia, puesto que no tienen ninguna. Pero en la mente de los hombres, estos adquieren formas y características y estos rasgos los unen de formas concretas y les moldean las mentes cuando se manifiestan en el mundo del tiempo y del espacio. Incluso dichas formas físicas no tienen por qué ser siempre las mismas, ya que las expectativas de todos los mortales nunca coinciden. No obstante, a pesar de todo, las tradiciones y las creencias de la humanidad ejercen una gran influencia en la creación del aspecto de esas entidades. Debido a ello, aunque los Dioses Oscuros posean muchos nombres y cada pueblo o raza los represente de formas diferentes y les suponga distintas habilidades, todos los mortales reconocen las ideas, la apariencia y los rasgos principales que diferencian a los dioses y a los demonios.

Eso es lo que son los demonios: manifestaciones de porciones del poder de un dios imbuidas de una forma física y una inteligencia esculpidas por las expectativas y las tradiciones de los mortales. Se trata de criaturas mágicas cuyos cuerpos y mentes se crean a partir de la energía mágica y acaban por disolverse de nuevo en la energía mágica. Como tales criaturas, los demonios solo pueden existir en entornos repletos de magia,, como las tierras más al Norte del mundo de Warhammer, y dentro de límites mágicos, como pentagramas y habitáculos de contención. Solo cuando el poder mágico o la energía en estado puro del Caos alcanza zonas más grandes del mundo, son capaces los demonios de causar mayores estragos en los reinos de los mortales.

20111021184352!Nurgle

Sin embargo, para los hombres del mundo de Warhammer todos estos hechos son impensables y para los hombres del Norte la bendición de sus dioses representa una parte de vital importancia en sus vidas. Los Dioses Oscuros son fuerzas poderosas que apoyan a las tribus y cultos del Caos y recompensan a los más valientes; que confunden a sus enemigos y destruyen a los débiles dioses de las tierras del Sur. Para los hombres del Sur, los Dioses Oscuros son entidades primitivas y salvajes muy diferentes de sus propias deidades refinadas, sofisticadas y civilizadas. Por esta razón, llegar siquiera a considerar que esas mismas deidades no son más que meros fragmentos de algo tan infinitamente poderoso como es el Caos, resultaría demasiado terrorífico para cualquier sacerdote de Sigmar o de Ulric o para una sacerdotisa de Shallya. Tal y como aconsejarían los Altos Elfos más sabios y menos recatados, es mejor no hacer caso de tales pensamientos y dejar que dichas dudas permanezcan inexpresadas, dado que la alternativa es pasarse al bando de la oscuridad….

-Fin del Capítulo 4-

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s